Rivers, First Draft, 1982/2015

Lorraine O’Grady

Nacida en Boston, Lorraine O’Grady (b.1934) combina estrategias relacionadas con los estudios de género, políticas de la identidad y la diáspora, y reflexiones sobre estética, utilizando varios medios incluyendo la performance, la instalación fotográfica y fotomontajes. Su obra involucra tanto su herencia procedente de New England como la de una hija de immigrantes del Caribe. Después de graduarse en el Wellesley College en 1956, donde estudió Económica y Literatura inglesa, trabajó como analista para el servicio de inteligencia de los Estados Unidos, como traductora comercial y de literatura, y como crítica de rock. Decidiéndose por las artes visuales hacia finales de los setenta, O’Grady se convirtió en una voz activa en el mundo del arte alternativo del Nueva York de la época. Además de abordar preocupaciones feministas, su obra encara perspectivas culturales que no tuvieron suficiente representación en los movimientos feministas de principios de los setenta.

Rivers, First Draft [Rivers, primer borrador] incluye cuarenta y ocho imágenes de la performance que O’Grady creó en 1982 para el programa de arte público “Art Across the Park” [Arte por el parque], comisariado por Gylbert Coker, Horace Brockington y Jennifer Manfredi. Rivers, First Draft se presentó el 18 de agosto en el Loch, en la sección norte de Central Park. O’Grady concibió la performance como un “collage en el espacio” que simultaneaba varias acciones a ambos lados de un arroyo y en lo alto de una colina. La artista describió su estructura como un “circo de tres pistas” en el que se habla de sus experiencias vitales y donde coexisten diversas temporalidades y micronarrativas. Compitiendo por ganarse la atención, las distintas narrativas presentan una serie de realidades múltiples con las que O’Grady busca fundir dos ascendencias diferentes, la del Caribe y la de Nueva Inglaterra, y tres edades y facetas diferentes del propio yo de O’Grady, de su dinámica familiar y de su identidad como artista. La pieza contó con la participación de diecisiete performers, incluyendo la propia artista, que diseñó meticulosamente el vestuario y la utilería. El colorido atuendo de los personajes servía para identificarlos: la mujer de rojo (identidad adulta de O’Grady), la mujer de blanco (la madre de O’Grady), la adolescente de magenta (identidad adolescente de O’Grady) y el joven de verde. A modo de tableaux vivants del pasado de O’Grady vemos a la niña de blanco recitando con megáfono las lecciones de gramática latina de la enseñanza estatal, a la mujer de blanco rallando cocos con desgana durante toda la performance o el Nantucket Memorial, símbolo de la infancia de O’Grady en Nueva Inglaterra. Representando la realidad que vivió en la década de los setenta, la mujer de rojo trata de hacerse sitio en el panorama artístico neoyorquino mediante los personajes de las libertinas (que simbolizan su vida como crítica de rock en el campo de la cultura pop), los esnobs del arte y los artistas masculinos negros de amarillo. Un momento clave de la pieza es cuando la mujer de rojo pinta de ese color con ayuda de un espray un calentador blanco, tal como se muestra en la fotografía The Woman in Red starts painting the stove her own color. La acción no solo representa el momento en el que O’Grady inicia su transformación artística: también cuando se convierte en una persona con identidad propia, libre del adoctrinamiento de su madre, y que alinea su propia narrativa con el discurso feminista de la época. En la secuencia final de Rivers, First Drafts, los personajes caminan juntos arroyo abajo, fundiendo así las identidades infantil, adolescente y adulta de O’Grady, para quien esta escena representa el momento inmediatamente anterior a la realización de su primera performance, la hoy icónica Mlle Bourgeois Noire.

La pieza se escenificó tan solo una vez, ante una pequeña audiencia compuesta por amigos de la galería Just Above Midtown (JAM) y algún paseante casual. A comienzos de los ochenta, cuando O’Grady iniciaba su nueva carrera artística, encontró en JAM un grupo humano que le brindó apoyo y estímulo. Liderados por Linda Goode-Bryant, artistas como David Hammons, Senga Nengudi, Maren Hassinger, Tyrone Mitchell o Dawoud Bey se agruparon en torno a JAM, al igual que las historiadoras del arte Lowery Stokes Sims, Judith Wilson y Kellie Jones. Como explica O’Grady, “Para mí, hacer Rivers en el contexto de Just Above Midtown supuso un momento único de creación artística en el que la audiencia activa —ese tipo de audiencia que hace posible que la obra cobre vida y a la que se dirige la obra— y la audiencia consumidora de la pieza eran la misma cosa”. Pero además, incorporó como personajes de la performance a los artistas de JAM George Mingo y Fred Wilson. Representada a plena luz del día, el verde frondoso del entorno natural del Loch salpicado de toques de luz del sol conforma un telón de fondo muy destacable y refuerza la mezcla de color saturado y sonido. La concisa selección de O’Grady y el recorte de imágenes reflejan la simultaneidad y la cualidad onírica de la performance original. Únicamente las diapositivas Kodachrome de 35 mm sobreviven como recuerdo del evento. Una colaboración con Eastman Kodak Company, la producción de 2015 de Rivers, First Draft capta la riqueza de color y los profundos contrastes de la performance, conseguidos con tecnología analógica y digital y papel fotográfico suministrado por la sede principal de Kodak en Rochester, Nueva York.

Todas las imágenes cortesía de Alexander Gray Associates, Nueva York
© 2016 Lorraine O’Grady / Artists Rights Society (ARS), Nueva York

Atlántica

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